La Primera Infancia es el periodo que abarca desde el nacimiento hasta los seis años de edad. Lejos de ser solo una fase de crecimiento físico, es considerada la etapa de adquisición de habilidades más crítica en la vida de un ser humano, pues en estos años se establecen las bases del buen desarrollo cerebral, la personalidad y el comportamiento social.
La Segunda Infancia, también denominada niñez media o etapa escolar, comprende aproximadamente desde los 6 hasta los 12 años de edad. Esta etapa es crucial para la adquisición de competencia y la socialización.
Desde una perspectiva de neurodesarrollo y psicología educativa, este periodo se caracteriza por una estabilidad física que permite un crecimiento intelectual y social exponencial.
La adolescencia es una de las etapas más fascinantes y complejas del neurodesarrollo. Se define como el periodo de transición entre la niñez y la edad adulta, que abarca aproximadamente desde los 12 hasta los 20 años.
A nivel clínico, no es solo una fase de "rebeldía", sino una reconfiguración estructural del cerebro que busca autonomía y especialización.
1. Trastorno del Desarrollo Intelectual: Se caracteriza por limitaciones significativas tanto en el funcionamiento intelectual (razonamiento, planificación, abstracción) como en la conducta adaptativa (autonomía, responsabilidad social). Su identificación no depende solo del CI, sino de cuánto apoyo requiere la persona para funcionar en su vida diaria.
2. Trastorno de la Comunicación: Afectan la capacidad del cerebro para procesar, recibir o expresar información. Incluyen:
3. Trastorno del Espectro Autista: Es una condición de base neurobiológica que influye en la configuración del sistema nervioso y el funcionamiento cerebral. Se manifiesta principalmente en dos áreas:
4. Trastorno por Déficit de Atención/hiperactividad: Se define por un patrón persistente de inatención, hiperactividad e impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo. Neurobiológicamente, se asocia con una maduración más lenta de las áreas prefrontales, encargadas de las funciones ejecutivas y el autocontrol.
5. Trastorno Específico del Aprendizaje: Afecta la capacidad de aprender o utilizar habilidades académicas de manera eficaz (lectura, escritura o matemáticas). A pesar de tener una inteligencia promedio o superior, el cerebro procesa la información de manera distinta, lo que requiere métodos de enseñanza adaptados (ej. Dislexia, Discalculia).
6. Trastornos motores y de tics:
7. Trastornos Emocionales: Aunque a menudo se categorizan aparte, en la infancia y adolescencia están íntimamente ligados a la maduración cerebral. Incluyen la ansiedad, depresión y trastornos de desregulación disruptiva del estado de ánimo. En estas etapas, las emociones pueden manifestarse a través de síntomas somáticos (dolores) o irritabilidad severa en lugar de tristeza.